jueves, 10 de febrero de 2011

Arquitecto Fernando Belaunde Terry,el gran impulsor de la integración vial del Perú.











Autor:Ramiro Sánchez Navarro.
El arquitecto Fernando Belaúnde Terry no inició en el Perú la construcción de carreteras. Porque éstas datan de los tiempos del gobierno de Augusto B. Leguía, en su segundo periodo (1919-1930). Las carreteras guardan estrecha relación con la aparición de los vehículos motorizados, cuyo uso fue en constante crecimiento desde su aparición hasta nuestros días.

El mérito del arquitecto Belaunde radica en haberle dado un fuerte impulso a su construcción para integrar vialmente al Perú, país geográficamente accidentado y donde construir caminos carrozables no resulta tarea fácil.
En 1956 funda su partido Acción Popular y desde entonces se dedica a recorrer el país, visitando los pueblos más olvidados del interior de la república, lo cual le permite entrar en contacto con la dura y dramática realidad. Advierte que muchos son los pueblos que se hallan en estado de aislamiento, lo cual se patentiza en su libro capital titulado: “La conquista del Perú por los peruanos”, publicado allá por 1959 y en el cual expresa:

“El 20% de las capitales de provincia carecen aunque parezca mentira en pleno 1959 de acceso vial, como si vivieran en plena colonia. Chuquibambilla, Antabamba, Cotahuasi, Iñapari, Manú, Cajatambo, Bolívar, Tayabamba, Pomabamba, Corongo, Cabana, Rioja, Tarapoto, Lamas, Juanjui, Saposoa, Jumbilla, Lamud, Rodríguez de Mendoza, Huacrachuco, Llata, Yurimaguas, Nauta, Contamana y Requena esperan todavía la influencia vital de la ruta terrestre y capitales de departamento como Iquitos, Puerto Maldonado, Moyobamba y Chachapoyas no empalman con la red vial, aunque las dos primeras tienen la suerte de encontrarse al borde de los ríos navegables. Esta realidad nos muestra lo mucho que debemos hacer a favor de tantos pueblos olvidados que, como lo expresa la toponimia, tienen remoto origen pre-hispánico y alguna vez recibieron la vivificante influencia del camino del inca” [1959-33]

A la fecha, febrero del 2011, en que escribo estas líneas, los pueblos aquí citados por el arquitecto Belaunde, ya están incorporados a la gran red vial.
Durante su primer y segundo gobiernos se abocó a la tarea de construir carreteras y en la que otros regímenes, que le antecedieron y sucedieron, han seguido bregando. Empero, el arquitecto tiene el gran mérito, como quien dice de haber puesto el dedo en la llaga. Fue él quien vio la necesidad imperiosa de construir carreteras de penetración a la sierra y a la selva. Por ello, Jorge Melgar dirá en su obra: “A Belaunde lo que es de Belaunde”:
"Penetramos con Belaunde en el cofre verde de esperanzas de la selva ubérrima, y en el crucigrama de sus ríos y sus valles, se consolida la idea de darle al Perú un vuelco dramático en su milenaria existencia hacia la montaña y selvas orientales; idea lógica, sensata y audaz que produce escalofrio a los expertos realistas que desestimaban en la planificación la incautación de ese fabuloso depósito de recursos naturales que será un día la redención de nuestras carencias.
Allí germina la idea de la Marginal de la Selva, conexión profundamente atractiva para quien mire el mapa del Perú y le superponga el incremento demográfico de la nación.
Allí se propone Belaunde crear el nuevo escenario de la grandeza del Perú, donde el rebalse humano de las poblaciones andinas encontrarán la oportunidad de desplegar sus brazos en el esfuerzo de realizar el ideal de la conquista del Perú por los Peruanos” [1973:14]

La construcción de carreteras en el Perú es aún una obra inconclusa. Son muchos todavía los pueblos de la sierra y de la selva que carecen de un camino carrozable. Cierto es que en el Perú prácticamente ya existen tres carreteras longitudinales, que corren de sur a norte y a la inversa. Existe la longitudinal de la costa, la longitudinal de la sierra y la longitudinal de la selva, no obstante falta seguir construyendo carreteras transversales. En el caso de Madre de Dios, la Interoceánica que vincula a este departamento con Manú, es una importante via de comunicación para integrar vialmente a este departamento al resto del pais.

En Madre de Dios falta construir otras carreteras, que posibiliten nuevos asentamientos humanos,que con seguridad harían más atractivo el Parque Nacional del Manú y modificarian el paisaje contribuyendo al desarrollo de dicha región.
Paralela a la nueva construcción de carreteras, se plantea la necesidad de mejorar las existentes. Este mejoramiento consiste básicamente en ensancharlas, asfaltarlas y señalizarlas. Los pueblos para progresar requieren contar con buena infraestructura vial y productiva. Una carretera de dos carriles, debidamente asfaltada y señalizada estimula al viajero a recorrerla a bordo de una unidad motorizada y también a pie.
Las carreteras de penetración a la sierra y a la selva necesitan con urgencia de mejoramiento y de un buen mantenimiento. Citaré sólo algunos casos.
1. La carretera de Huamanga – Chincheros –Uripa –Andahuaylas – Abancay necesita ser asfaltada. Requiere contar con plantaciones de eucaliptos en sus bordes para afirmar los suelos ,sobre todo en épocas de lluvias torrenciales especialmente en las laderas , que descienden al río Pampas,lo cual evitaria los desbordamientos y huaycos.
2. La carretera de Yungay – Llanganuco – Yanama – Piscobamba – Sihuas – Huancaspata requiere ser ensanchada, especialmente en la subida a la laguna de Llanganuco, que cuenta con 39 curvas y la vía es de un solo carril. Se sugiere además la forestación de todas sus laderas por donde discurre la vía carrozable. Una buena carretera, que irá aparejada con buena infraestructura hotelera y otros servicios conexos, hará que el turismo receptivo se incremente en la zona,que cuenta con grandes atractivos.
3.- La carretera Cajamarca - Celendin- Balsas -Bolivar reclama desde hace mucho tiempo un mejor mantenimiento.En el puerto de Balsas,por donde discurre el caudaloso Marañón se requiere de otro puente moderno y de una carretera alterna, en la otra orilla,que recorra en paralelo desde el puerto en mención hasta Huanabamba,donde precisamente se tendería este puente.
4.- La carretera de Abancay - Chuquibambilla requiere de mantenimiento y de un mayor ensanchamiento.Y asi por el estilo,urge mejorar nuestra red vial a lo largo y ancho del Perú.
Se necesita efectuar un inventario de las carreteras actuales y de las que se proyectan construir en un futuro cercano. La gran mayoría de estas carreteras han sido construidas por el arquitecto Belaúnde, especialmente en su primer gobierno (1963 - 1968). Aún conservo fresco el recuerdo, de cómo la gente de mi región iba a trabajar en la apertura de las mismas, llevando en el alma y el corazón la alegría y el entusiasmo al saberse artífices de su realización. Corría el año 1966 y el suscrito, muchacho aún, contemplaba con alegría desde el cerro Santa Apolonia,que es el limite divisorio entre los pueblos de Longotea y Uchucmarca, el gran camino carretero, que semejaba una enorme serpiente reptante, que parecía deslizarse por laderas y quebradas.Qué hermoso espectáculo resultaba ver cómo la gente premunida de barretillas, lampas, picos ,palas y carretillas se hallaban en un trajinar constante,cual hormigas arrieras, allanando el camino carrozable, al que contribuían los tractores “Caterpillar”, perforadoras, motoniveladoras,etc. En tanto, más allá, los cerros se fragmentaban con el estallido de un “Cañón”,ya de un “calambuco” o de un “Cachorro”, terminología esta utilizada por los trabajadores para señalar la magnitud de las explosiones.
En cada bronco estallido, las piedras fragmentadas se elevaban por los aires en medio de una nube de polvo y posbilitaban la apertura de la senda carrozable. El derrocamiento del presidente Belaunde el 3 de Octubre de 1968 frustró la legítima aspiración de los pobladores de mi zona y del resto del pais de contar con una carretera,que los sacara de su estado de secular aislamiento.
El nuevo régimen relegó nuestras esperanzas y tuvieron que pasar muchos años para que se continuara su ejecución. Aquella carretera tuvo que ser reconstruida, debiendo para ello disponer de una partida especial de dinero. Y aquí está lo malo, que un cambio de gobierno por derrocamiento o porque se le acabó su periodo, no ha garantizado la prosecución de la obra hasta su culminación. Y este es el gran problema por el cual el Perú se estanca en su desarrollo.
La construcción de carreteras es una tarea impostergable para acabar con el olvido y la marginación de muchos pueblos del Perú profundo. En su ejecución, junto a la dotación de otros servicios básicos como electrificación; agua, desagüe y alcantarillado, etc. está el progreso y bienestar de los pueblos y el desarrollo integral de toda la nación peruana. Sigamos pues el gran ejemplo que nos ha dejado el arquitecto Fernando Belaúnde Terry, para quien pido que Dios lo tenga en su santa Gloria.El arquitecto Belaunde nació en Lima el 07 de octubre de 1912 y falleció igualmente en Lima el 4 de junio del 2002, a consecuencia de un derrame cerebral.
FOTOS:
1.- Foto superior,Belaunde cuando estudiaba en la unversidad de Miami,USA.
2.- Belaunde posando ante los conjuntos habitacionales que su primer gobierno impulsó.
3.-Belaunde junto a su padre Don Rafael luego del duelo a sable que sostuvo en Collique con el diputado Watson Cisneros,el 16 de enero de 1957.
4.- Los padres del arquitecto Belaunde,doña Lucila Terry García y don Rafael Belaunde Diez Canseco.
5.- Belaunde mostrando el trazo de la carretera Marginal de la Selva.

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